viernes, 27 de marzo de 2015
miércoles, 25 de marzo de 2015
Clasificación
de verbos
Los verbos se pueden clasificar, en
términos generales, a partir de los siguientes criterios: por su flexión o
conjugación y por su significado.
Por su flexión los verbos pueden
ser:
Regulares: son los verbos que al
conjugarse no presentan variaciones en su raíz y siguen las desinencias del
modelo al que pertenecer: amar, comer o vivir, estos tres verbos, debido a su
comportamiento regular en todas sus formas de conjugación, se han considerad
como modelos, correspondientes a las tres terminaciones del infinitivo
ar-er-ir.
Irregulares: son los verbos que al
flexionarse, presentan alteraciones en si raíz o en su terminación; por lo
tanto, no se conjugan igual que los modelos amar, temer, partir. Ejemplo: el
verbo ser: Soy seré sido ese era éramos fui fuiste fuera
Defectivos: son los verbos que sólo
se conjugan en algunas formas y carecen de otras. La mayoría de ellos sólo
tienen la tercera persona, debido a su significado:
Concernir concierne conciernen
Acontecer acontece acontecen
Impersonales: son los verbos que
sólo se conjugan en tercera persona del singular, en todos los tiempos, porque
no tienen un sujeto determinado; aluden a fenómenos meteorológicos:
Llover: llueve mucho
Amanecer: amaneció nublado.
Por su significado los verbos se
clasifican en:
Transitivos: son los verbos que
dejan pasar la acción, y ésta recae sobre una persona u objeto. Esta persona u
objeto es el Complemento Directo. Ejemplo: Juan ama la naturaleza
Para conocer si un verbo es
transitivo hay que preguntarse qué o qué cosa es el objeto de la acción. AMAR
es un verbo transitivo; en efecto, a la pregunta ¿qué se ama? se responde la
naturaleza,
Intransitivos: los verbos
intransitivos no necesitan de un Objeto Directo para completar la acción.
Ejemplo: Carlos vive.
Muchos verbos se usan como
transitivos o intransitivos según los casos: Ejemplos: Alejandro corre – Aquí
sería intransitivo. No hay O.D.
Alejandro corre los cien metros
lisos. En este caso sería transitivo pues lleva un O.D.
Copulativos: son los que unen al
sujeto y el atributo de una oración. Los verbos copulativos son: ser, estar y
parecer. Ejemplo: Consuelo es guapa. (El verbo es une el sujeto, Consuelo, con
una característica de Consuelo, que es guapa)
La pelota está rota
Ignacio parece molesto.
Reflexivos: son los verbos que
expresan una acción realizada por el sujeto, la cual recae sobre él mismo:
exigen la presencia de los siguientes pronombres: me, te, se, nos.
Me baño con esencia de flores.
Se despertó temprano.
Recíprocos: se emplean para
expresar una acción que realizan dos o más personas y cada una de ellas recibe
el efecto de dicha acción, de ahí que se les considere como una variante de los
verbos reflexivos. La ejecución de este tipo de acciones no puede realizarse
nunca por un solo sujeto, siempre tiene que haber, por lo menos, dos. Por ello,
las formas verbales que se usan son el plural:
Nos dijimos adiós.
Daniel y Lucia se admiraban mucho.
Auxiliares: son los verbos que
participan en la formación de perífrasis y pierden, total o parcialmente, su
significado: por lo general, es el verbo auxiliar el que se conjuga y acompaña
el verbo principal: éste puede ser participio, gerundio o infinitivo, aunque en
ocasiones, también puede estar conjugado:
Juan había prometido no volver a
verla
Anda diciendo que estudiará
matemática.
Los verbos auxiliares más
frecuentes en español son: haber, ser, estar.
El verbo haber es el auxiliar que
se usa más comúnmente, con él se forman los tiempos compuestos: hemos comido
demasiado.
El verbo ser se usa como auxiliar
en la formación de la voz pasiva: la casa fue vendida a buen precio.
El verbo estar puede utilizarse
como auxiliar cuando va acompañado de un gerundio: está escondiéndose de mí
jueves, 19 de marzo de 2015
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